¿Por qué los ciberataques con inteligencia artificial desbordan los tiempos de remediación?
Once directivos de tecnología de grandes empresas en el norte de México debatieron cómo responder a los ciberataques con inteligencia artificial sin detener la facturación diaria del negocio: qué hacer cuando un sistema crítico debe apagarse para contener un ataque, pero apagarlo detiene las ventas. La reunión fue convocada por Netmedia e IT Masters Mag, con el apoyo de Tenable, en el IT Masters Club de Monterrey [1].
“Si el atacante opera en minutos y nosotros seguimos parchando en ciclos mensuales, pues estamos jugando en relojes distintos. La inteligencia artificial puede detectar en segundos, pero nosotros seguimos tardando días o semanas en corregir.”
Puso cifras concretas a una tensión que los ciberataques con inteligencia artificial solo han agravado.
La IA permite a los atacantes operar en minutos, mientras los procesos internos de contención y parcheo siguen tomando días. En un sondeo instantáneo entre los 11 asistentes, el 88% reconoció que el tiempo real de remediación de un activo crítico en su organización va de 24 a 48 horas, desde que se identifica el incidente hasta que se aplica una corrección [1].
Dos matices de los propios directivos ilustran por qué ese plazo es tan largo:
- Servicios Operacionales Benavides: el director de Tecnología e Información, Homero Padilla, admitió que el proceso completo tarda de tres a siete días, aunque la contención inicial sí ocurre con rapidez [1].
- Banregio Grupo Financiero: el director de Medios de Pago y Datos, José Alfredo Pequeño, matizó que en el sector financiero la remediación no se resuelve con un botón automatizado, sino que requiere análisis humano experto, sobre todo cuando el ataque involucra ingeniería social [1].
¿Qué pasa cuando aislar un sistema significa dejar de facturar?
Para muchas empresas, apagar un sistema no es solo una decisión técnica: puede detener ventas, entregas o facturación durante horas o días, y ese costo se mide en dinero real. En transporte y logística, ese cálculo llega a decenas de millones de pesos por cada jornada sin poder facturar [1].
“El impacto de no facturar un día son como 50 millones de pesos, entonces... pues mejor síguele cómo estás, esa es la prioridad y me queda bien claro es que siempre es que la empresa siga funcionando.”
No todas las organizaciones resuelven el dilema igual:
Esa misma fricción explica por qué, al preguntar qué impide actuar con la velocidad necesaria ante una exposición crítica, la mayoría de los directivos no culpó a la tecnología.
El CIO para México y Perú de GM Financial, Heriberto Landetta, describió cómo esa dependencia de "demasiados equipos" se traduce en la práctica: reuniones de guerra (war rooms) donde seguridad y desarrollo discuten opciones técnicas mientras el negocio presiona por seguir operando [1].
El director de IT de Dollar General en México, Francisco Javier González, agregó que pertenecer a una empresa global significa coordinar con equipos de seguridad en Estados Unidos y con proveedores de software como servicio [1].
| Pregunta del sondeo en vivo | Respuesta más votada | % |
|---|---|---|
| Tiempo real de remediación de un activo crítico | De 24 a 48 horas | 88% [1] |
| Qué impide actuar con la velocidad necesaria | Depende de demasiados equipos o procesos | 56% [1] |
| Hasta dónde podría moverse un atacante que controla IA o una API | A un par de entornos secundarios pero aislados | 78% [1] |
- Cuprum: si un activo ya está catalogado como crítico, la desconexión es inmediata y se activa un plan de continuidad de negocio mientras el equipo técnico investiga, según su director de IT, Mario Antonio García [1].
- Chubb Seguros México: al vender pólizas de ciberseguridad, la aseguradora no puede permitirse ser vulnerable, por lo que aísla de inmediato sin importar el impacto en facturación, según su director regional de Innovación y Soluciones de negocio con IA, Rafael Sánchez [1].
- Banregio: cortar el servicio es rápido, pero la complejidad real aparece cuando la remediación de fondo exige modificar el código de las aplicaciones, explicó Pequeño [1].
¿Hasta dónde puede llegar un atacante que controla un agente de IA?
Cuando un atacante toma control de un servicio de IA o una API expuesta en la nube, la mayoría de los directivos (78%) cree que el daño quedaría limitado a entornos secundarios aislados, pero el debate reveló que esa confianza tiene grietas [1].
El director de IT y CX de Promotora Ambiental, Fernando Casas, advirtió que asumir que un atacante "no llegaría a ningún lado" es arriesgado, porque el alcance real depende de los privilegios de la identidad comprometida [1].
El gerente sénior de territorio comercial de Tenable, David Segura, citó el caso de un cliente cuya infraestructura tenía instalado un servidor de API de inteligencia artificial sin que el propio equipo de TI supiera quién lo había colocado [1].
Otros directivos señalaron riesgos adicionales:
- El CISO de Mitsui Soluciones de Infraestructura, Carlos Vicente Grajales, planteó un riesgo más silencioso: un atacante que obtiene el contexto de negocio con el que se entrenó un modelo de IA puede dejar una "bomba de tiempo" para explotar después [1].
- Landetta, de GM Financial, apuntó que el daño no siempre es técnico: aunque la financiera no ha sufrido brechas directas, sí enfrenta sitios web duplicados y videos generados con IA que suplantan su identidad y exponen a sus clientes [1].
- Pequeño, de Banregio, ofreció una perspectiva distinta: los sistemas legados, lejos de ser un lastre, terminan siendo una ventaja porque mantienen el núcleo bancario inaccesible y extremadamente aislado, incluso para el propio personal de TI [1].
¿Cómo gobiernan las empresas el uso no autorizado de IA?
Al cerrar el debate, los directivos votaron que su prioridad para los próximos meses es descubrir y gobernar el uso de shadow AI y cargas en la nube expuestas, por encima de acelerar los tiempos de contención [1].
El gerente de IT de Viakem, Juan Antonio García, describió el reto como un juego constante del gato y el ratón para identificar qué herramientas de IA conectan los propios usuarios sin autorización [1].
Ese problema ya tiene dimensión medible en México. Un estudio de IDC y Provokers encargado por Google encontró que 44% de los profesionales usa herramientas de IA personales no autorizadas por su empresa, mientras que 40% de las compañías mexicanas ya adopta agentes de IA de forma formal [4]. La brecha entre adopción y control es, en los hechos, el mismo fenómeno descrito en Monterrey.
Las respuestas corporativas variaron:
- Dollar General: su meta es orquestar las herramientas disponibles sin delegar decisiones críticas a agentes de IA sin supervisión humana, dijo González [1].
- Mitsui: primero dejaron desbloqueadas todas las herramientas de IA para observar quién las usaba, y al cerrarlas canalizaron las peticiones hacia una asistente institucional propia, contó Guerra [1].
- Banregio: el control absoluto es imposible, pero la organización optó por un esquema de cero confianza en seguridad, resumió Pequeño [1].
¿Qué implica este debate para el comercio electrónico y B2B en América Latina?
Para una operación de comercio electrónico o B2B, el sistema que un equipo de seguridad decide aislar puede ser el checkout, el catálogo, la pasarela de pagos o el portal de pedidos mayoristas, es decir, la facturación misma. El caso de Trayecto, con 50 millones de pesos en riesgo por cada día sin facturar, es trasladable a cualquier retailer o distribuidor que dependa de sistemas conectados para vender [1].
El contexto regional agrava la urgencia:
La lección operativa del debate en Monterrey es replicable sin depender de la IA: clasificar de antemano qué activos son críticos, definir planes de continuidad de negocio antes del incidente y asignar con claridad quién tiene autoridad para aislar un sistema sin pedir permiso.
Las empresas que ya lo hacen, como Cuprum o Servicios Operacionales Benavides, llegan al momento del ataque con una decisión tomada, no con una reunión de guerra por convocar [1].
- América Latina registra más de 18,5 millones de ciberataques al año [3].
- Solo 20 de 32 países cuentan con equipos formales de respuesta a incidentes (CSIRT), lo que deja a buena parte de las empresas sin una referencia institucional clara en caso de crisis [3].
- De cara al Mundial 2026, los sectores financiero, minorista y turístico fueron señalados como prioritarios para reforzar protocolos [2].
- El 42% de las empresas de la región ya reportó fugas de información confidencial [2].
Fuentes
- [1]IT Masters Mag, Ciberriesgo vs. factura diaria, la encrucijada de aislar sistemas ante ataques con AI — itmastersmag.com
- [2]Portafolio, Mundial 2026 pone en alerta a empresas de América Latina por ola de ciberataques — portafolio.co
- [3]Infobae, Alerta por el crecimiento de ciberataques en América Latina: el antecedente que encendió alarmas y qué pasa en la Argentina — infobae.com
- [4]El Universal, Google Cloud acelera su expansión en México; apuesta por la IA agéntica — eluniversal.com.mx



